Hay muchas leches vegetales que se han popularizado como alternativas a la lactosa. En la familia de las leches de cereales, digamos que la leche de arroz y la leche de avena son las más populares a nivel mundial.
Sin embargo, hay otras leches de cereales no tan conocidas (leche de kamut, leche de espelta…), que aunque sean un poco más caras que las anteriores, siguen estando por debajo del coste de una leche de almendra, o de una leche de avellanas, y además, están buenísimas y aportan elementos nuevos en nuestra dieta.
La diversidad de alimentos en nuestra dieta hace que obtengamos minerales, enzimas, proteínas y vitaminas de varios tipos, lo que contribuye a mejorar nuestra salud y la biodiversidad del planeta en general.
La espelta es un cereal que se ha cultivado durante milenios, pero debido a que es menos productiva que el trigo, se dejó de lado en la era industrial. Hoy en día se está recuperando gracias a agricultores que han querido apostar por ella a los que desde aquí queremos agradecer enormemente su trabajo. Contiene gluten, pero no lactosa.
Vamos a ver cómo hacemos una leche de espelta o de kamut.
Ingredientes:
- 100 gramos de espelta en copos (o kamut)
- 1 litro de agua caliente (70ºC)
- 1 trozo de vainilla de 2 cm (o una cucharadita de vainilla en polvo)
- 1 cucharadita de sirope (o azúcar de caña orgánico)
- una pizca de sal
Preparación
- Se llena el recipiente de Vegan Milker by ChufaMix con 1 litro de agua caliente (70ºC).
- Se introduce el filtro con todos los ingredientes dentro y se bate durante 1 minuto como mucho.
- Se deja reposar la bebida de 5 a 10 minutos.
- Se suelta el vaso filtrante y se presiona la pulpa con la ayuda del mortero para obtener las últimas gotas de la leche de espelta.
- Se deja templar unos 10 minutos máximo y se guarda en la nevera.
Consejos y alternativas
Si no te gusta poner aromatizantes, puedes prescindir de ellos tranquilamente, y hacer la leche de espelta con una pizca de sal, nada más. Si estás acostumbrada a los sabores de los cereales, la leche de espelta te sorprenderá por lo rica que está.
Recordad que cualquier leche vegetal sabe mucho mejor después de dos horas, cuando ha reposado lo suficiente. Si pasado este tiempo nos parece que está sosa, no dudes en añadirle tu ingrediente preferido ; sirope, vainilla, canela…siempre estás a tiempo de “ajustar” el resultado a tu gusto.
A diferencia de la pulpa de la leche de arroz o de la avena, la pulpa de la leche de espelta no tiene efecto espesante, pero aún así, se puede reciclar de distintas formas: incluirla en un hummus como un ingrediente más, introducirla en un guacamole, mezclarla con 50 gramos de harina integral para hacer tortitas, unas galletas… la cosa es comértela.
También se puede hacer una leche de cereales mixta utilizando para un litro de leche 50 gramos de copos avena y 50 gramos de copos de espelta. Gracias a la fibra de la avena, la leche quedará un poco más espesa. Está bien buena y es muy nutritiva.
Salud y hasta la próxima!
